Desde antes de ingresar al SENA
como instructor, realicé multiplicidad de cursos en la plataforma virtual. Eran
cursos sencillos, cuatro semanas, cuatro evaluaciones. No habían todos los recursos
de los que hoy disponen cualquiera de los cursos: chats, enlaces a sitios
externos, videos, rubricas de avaluación, Avasoft para darle una presentación
mas agradable a nuestras publicaciones y sobre todo la normalización que ha
alcanzado la plataforma Blackboard en su versión 9.1.
Esto me ha hecho pensar que al día
de hoy disponemos de muchas herramientas que nos complementan en nuestro
proceso de formación de los aprendices. A pesar de mi formación como ingeniero
de sistemas, conocía pero no utilizaba muchas de ellas, me hizo recordar el
caso del profesor que se plantea al inicio del material de la primera unidad
que estaba lejos de los adelantos tecnológicos. Creo que lo más importante a
resaltar de la realización de este curso es el haber perdido las excusas que tenía
para no usar dichas herramientas. Creo que la revolución que han traído las
nuevas tecnologías ha sido positiva y muy influyente, y la educación no escapa
a ello. Prueba de esto es la forma tan amena en que hoy en día podemos
desarrollar una clase. Que es estudiante/aprendiz deje de ser un sujeto pasivo
y se convierta en parte activa del proceso.
El desarrollo de contenidos, la
forma en que se transfieren a los y entre los estudiantes (recordemos los PLE
donde todos somos sujetos activos) y como se los evalúa se han visto alteradas
para bien por la irrupción de las TICs en la educación. Solo resta ver como
evolucionara en los años venideros y que nuevos aportes hará la Web 3.0, solo
espero ser testigo de eso también